--> Tipos de radiadores y cuál elegir | Vilken

Si has estado leyendo nuestro blog últimamente, te habrás dado cuenta de que el mundo de la climatización es mucho más complejo de lo que te podrías haber imaginado en un principio. Existen muchas formas de generar calor para el hogar, y casi tantas para propagarlo.

Una de las más usadas desde la revolución industrial son los radiadores de hogar. En este artículo vamos a ver cuáles son los diferentes tipos de radiador y cuál elegir. En esencia, estos elementos metálicos son circuitos que se llenan de agua caliente y caldean las estancias para que tengan una temperatura agradable en tiempos fríos.

Por las leyes de la termodinámica, el agua ‘cede’ su calor al radiador, por lo que sale del circuito a una temperatura menor de la que entró. Las mejores calderas del mercado tienen en cuenta la temperatura de retorno para modular su potencia y, así, sus consumos de gas.

Radiadores de agua

En España, la solución más extendida es la de radiadores de agua, dado que el gas natural es una energía más barata que la eléctrica. Su instalación tiene precios que varían en función de la potencia de la caldera y el número de radiadores que necesita una vivienda. Todas estas son variables en las que te podremos asesorar si estás pensando en llevar a cabo una instalación de un sistema más moderno.

Radiadores eléctricos

La alternativa a las calderas de gas son opciones eléctricas. Por un lado, pueden ser calderas que usan resistencias para calentar el agua en su interior —una opción interesante para casas pequeñas de uso vacacional—, pero también se pueden instalar radiadores eléctricos.

Esta solución es atractiva porque permiten prescindir de la instalación de un circuito de agua. Existen de muchos tipos, ya sean solo resistencias puras; unos que cuentan con un fluido interior, lo que les permite retener el calor durante más tiempo.

También los hay que funcionan con infrarrojos, calentando los cuerpos sólidos y no el aire; o también acumuladores que cargan el calor y lo van soltando según sea necesario, muy útiles para evitar picos en la tarifa eléctrica.

Sin embargo, los radiadores eléctricos son comparativamente menos eficientes que los de agua. Tienen peores consumos, peor dispersión del calor y alcanzan temperaturas más bajas, así que lo óptimo, para la vivienda principal, es contar con una buena instalación de gas.

Diferentes materiales para los radiadores

Además de su alimentación, se pueden clasificar los radiadores por su construcción. Los clásicos se hicieron en hierro fundido, una solución que está cayendo en desuso por su elevado coste. Sin embargo, el hierro es muy resistente y posee una capacidad elevada para acumular calor.

Soluciones más modernas son el acero y el aluminio, menos resistentes a los golpes que el hierro, pero más rápidos en calentarse, especialmente estos últimos. Aparte de los metálicos, se ha experimentado con usar otros materiales, incluso minerales. Un ejemplo es la mica, que tiene una gran calidad calorífica y mantiene su temperatura durante mucho tiempo.

Qué radiadores elegir

A la hora de plantearse el cambio de un sistema de climatización, hay tener en cuenta factores como el tamaño de la vivienda, el clima de la zona, el presupuesto o la estética que se desea.

En estudios y viviendas pequeñas, los radiadores eléctricos tienen sentido. Incluso las soluciones toalleras para los baños pueden ser de este tipo. Sin embargo, una vez se quiere instalar un sistema completo, lo adecuado es optar por la climatización por gas, dado que el ahorro de energía hará que el coste de las obras se amortice antes.

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