España es el tercer país europeo en recursos absolutos de biomasa, un compuesto de residuos orgánicos que pueden ser usados como fuente de energía. Sin embargo, “recursos absolutos” no significan ser los que más emplean, ni venden. Es una medida del potencial, y nuestro país es el octavo en el aprovechamiento de los mismos, y ocupamos el puesto 21 en uso per cápita.

Usos de la biomasa

La biomasa se puede usar en calderas, tanto para viviendas individuales como para edificios enteros. Pero se puede ir más allá, transformando centrales energéticas específicas, de forma similar al funcionamiento de una de carbón. 

El principal problema con las centrales de biomasa es que producen emisiones de gases de efecto invernadero, a pesar de ser una solución sostenible para los residuos, ya que funcionan a través de la combustión. 

Ventajas de la biomasa

Sin embargo, tienen la ventaja de ser una de las fuentes renovables más estables, sin picos ni valles de producción —no necesita, por ejemplo, una fuente natural como el viento para funcionar—. Otro de los beneficios de la biomasa es que fomenta la economía circular, dando una vida útil a los vertederos y usando las cenizas de su quema como fertilizantes.

La biomasa está compuesta, esencialmente, de todo desecho orgánico que pueda arder: materia fecal agrícola, residuos de la agricultura —cabe recordar que España es el primer país productor de vino y aceite de oliva de Europa, y uno de los principales exportadores hortofrutícolas—.

La biomasa en Europa

Con el paquete de medidas Fit for 55 presentado por la Comisión Europea en 2021, la UE pretende duplicar, de cara a 2030, la presencia de energías renovables en el mix energético de cada país. La biomasa es uno de los principales candidatos, por las virtudes antes expuestas.

Sin embargo, cabe distinguir entre los usos “primitivos” y “sofisticados” de este combustible. Si bien algunos países, como India, utilizan la biomasa como fuente de calor en sus hogares y para cocinar, este no es el uso ideal que tiene en mente Bruselas, y tendrían que superar inspecciones sanitarias: quemar basura en el hogar está estrictamente prohibido.

Por otra parte, Finlandia y Reino Unido son punteros en la transformación de los residuos y crean productos de los que jamás habría sido posible adivinar su procedencia, con combustión limpia y homogénea. 

Aquí entra en juego otra consideración para las decisiones gubernamentales. Cuanto más transformativo sea el proceso, más limpio y más valor añadido se creará, pero más ineficiente y menos sostenible será. En resumen, se trata de encontrar un equilibrio entre ambos factores.

El año pasado, la Universidad de Córdoba llegó a un nuevo sistema para maximizar el aprovechamiento de la biomasa agrícola, gracias a una iniciativa de I+D financiada por el Ministerio de Industria. En él, utilizan la digitalización como factor clave a la hora de determinar el enjuagado de las maderas.

El desarrollo con éxito de este proyecto, Clean AgroBiomass Tech, permitirá utilizar materias primas que hoy se consideran residuales, como la renovación de árboles leñosos o tocones de especies forestales, como el chopo. Esto permitirá mejorar la eficiencia de este mercado y dotar de más productos para la generación de energía.