--> Leña o pellets ¿qué es mejor? | Vilken

Así que has decidido apostar por el fuego para calentar tu hogar, una de las formas más antiguas y eficientes de climatización. Sin embargo, hoy es imposible crear una hoguera abierta en nuestras casas, además de la pérdida del poder calorífico que supondría, los riesgos a la seguridad harían que nos arrestasen rápidamente.

Afortunadamente, esto no significa que tengamos que desligarnos de esta forma térmica. La evolución también ha llegado al dominio sobre el fuego y, si se quiere usar en una vivienda en España, tenemos dos formatos disponibles: las tradicionales estufas de leña o sus sucesoras más tecnológicas, de pellets de biomasa.

Las estufas de leña llevan literalmente siglos vinculadas a los climas fríos y su diseño se encuentra perfectamente depurado como consecuencia. Son asequibles y eficientes y cuentan con un poder calorífico en torno al 75%. Sus principales inconvenientes son que tienen una huella ecológica cuestionable –la combustión abierta produce CO2 y residuos
como el hollín– y que requieren de la gestión de residuos.

Estos problemas se presentan en cualquier sistema de combustión, pero la leña presenta varias impurezas que brindan ese color y olor a su humo. Sin embargo, la tecnología también ha innovado y ahora existen soluciones sorprendentes, como las estufas de doble combustión, que prenden los gases que emite la leña después de arder y hacen que las emisiones sean un 77% menores que las tradicionales.

Como con cualquier elección de climatización, los sistemas más eficientes y respetuosos con el medio ambiente son más caros. Esto también los hacen más sofisticados y obliga a que tengan un mayor mantenimiento periódico.

Las estufas de pellets funcionan con residuos vegetales prensados, lo cual es una forma de dar salida a procesos industriales y completar la economía circular. Además de reducir el CO2 de manera neta, tienen una combustión más limpia y un poder térmico mayor al de la leña, de entre el 80% y el 95%.

Sin embargo, el inconveniente que presentan es su precio, también considerablemente mayor a las estufas tradicionales. El kilo de pellets puede rondar los 23 céntimos, mientras que el de leña está en torno a 16 y para las calderas, la discrepancia de precios es similar: las de pellets cuestan aproximadamente el doble.

Eso sí, no se debe tomar una decisión basada únicamente en los precios del combustible o del equipo, pues los pellets cuentan con mayor eficiencia energética y esto hace que consuman menos combustible. Con el paso de los años, los costes totales se van equilibrando y los pellets acaban siendo más rentables.

Tipos de pellets

También es importante reconocer que hay diferentes clases de pellets, que se catalogan en función de la eficiencia y se organizan con la clasificación europea. Por lo tanto, los pellets A1 son los de mejor calidad y, al estar menos tratados químicamente, son los que ofrecen una combustión más limpia.

Muchas estufas de pellets, además, tienen la capacidad de programarse electrónicamente para mantener una temperatura concreta durante horas –van alimentando combustible con un temporizador– y se pueden instalar fácilmente en cualquier vivienda que tenga un tubo de evacuación de humos, por lo que son interesantes incluso en pisos pequeños.

Si estás interesado en este tipo de sistemas de climatización, en Vilken somos especialistas en Biomasa, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.