--> Dónde colocar los radiadores para sacarles el máximo partido | Vilken

Como ya sabrás, existen muchas opciones de climatización de un hogar disponibles en el mercado, cada una con sus ventajas e inconvenientes. Una de las más utilizadas para distribuir el calor de una caldera son los radiadores, elementos pasivos por los que circula agua caliente y la emiten a las estancias a través de sus aletas.

Los radiadores son una solución eficiente, barata y extendida en las casas modernas, e implican un mantenimiento sencillo —solo necesitan una purga anual, cuando comienza la temporada de frío— y, en el caso de que tengan que revisarse, esta operación no suele ser demasiado cara.

A la hora de decidir cuál es el lugar óptimo para poner un radiador, ya sea construyendo o reformando una vivienda, conviene tener claros algunos conceptos que determinarán dónde ubicarlos. El primero de ellos, si es posible que el circuito de agua alcance el lugar deseado.

Reconducir agua es bastante sencillo a través de tuberías, pero incluso estas tienen ciertas limitaciones, procura que las vías sean lo más directas posibles entre la caldera y los elementos de calefacción para evitar pérdidas de presión y la necesidad de contar con calderas más potentes.

Dicho esto, en un mundo ideal, el mejor lugar para situar un radiador es debajo de una ventana. Esto, aunque pueda parecer contraintuitivo, se debe al fenómeno físico de convección cíclica: el aire caliente del radiador ascenderá hacia la ventana, que genera aire frío (incluso cerrada), y estos, al mezclarse, generan una temperatura más homogénea en la habitación durante más tiempo.

Existen elementos interesantes como las placas reflectantes que se sitúan entre el radiador y la pared trasera. Estas láminas metálicas sirven para aislar la calefacción de los muros fríos y rebotarla hacia el interior de la vivienda, por lo son idóneas para aquellos elementos ubicados en paredes exteriores.

Plan B

Si no fuera posible ubicar los radiadores debajo de las ventanas, la segunda mejor opción es hacerlo en las paredes interiores de la vivienda. Esto se debe a que los muros exteriores son los que están en contacto con el frío invierno y la calefacción estará calentando las paredes inútilmente.

En comparación, es mucho más sensato ponerlos en los tabiques internos para que estos reconduzcan la temperatura por dentro de la vivienda. En el caso de tomar esta decisión, asegúrate de que las paredes son capaces de soportar el peso de los elementos y que la instalación está hecha por profesionales.

Maximizar la eficiencia de tus radiadores

Para maximizar el poder calorífico de un radiador es importante tener ciertas consideraciones básicas. La primera de ellas es que cuanto más tapado esté, menos calor desprenderá y menos eficiente será el sistema. Evita secar la ropa encima de ellos, pintarlos, situarlos detrás de puertas o detrás de sofás, camas o escritorios.
Además, los techos altos son vistosos estéticamente pero son mucho más difíciles de caldear eficientemente, aunque son más frescos en verano. Evita situar radiadores en espacios abiertos, ya sea entre muchas puertas o en escaleras, porque se perderá su poder térmico.

Por supuesto, revisar periódicamente los elementos de la climatización es esencial para asegurar su funcionamiento correcto: las calderas han de pasar su inspección anual y los radiadores han de estar correctamente purgados para evitar pérdidas de potencia.

Y finalmente, ya solo queda revisar elementos ajenos a los radiadores. Las mayores pérdidas de temperatura se deben a filtraciones de aire por las ventanas o a que estas simplemente no son modernas. Ahora, existen sistemas estancos con doble acristalamiento y sistemas reflectantes cuyo efecto en la habitabilidad de una vivienda es muy notable.